Itinerario
3 días en Barcelona con niños
Tres días, una zona por día, con lo difícil por la mañana y lo fácil después de comer. Está pensado para una familia con un niño menor de 8 años y se puede alargar para los mayores.
Día 1
El frente marítimo
- Mañana
- Llega al acuario a la apertura, a las 10:00, y dedícale dos horas, terminando en la zona infantil. Come antes de salir o justo después, porque no hay reentrada.
- Tarde
- Camina por el muelle hasta el barco Las Golondrinas de 60 minutos. Luego sigue al Parque de la Ciudadela para una barca de remos y una carrera por los caminos. Con los mayores, cambia el parque por el zoo de al lado y haz una tarde completa.
- Pausa
- El barco es el descanso. Un niño pequeño en el carrito suele dormirse durante el paseo, y el parque de después tiene sombra para una siesta más larga.
Día 2
Día de Gaudí
- Mañana
- Coge una franja de las 9:30 en el Parque Güell y sube con el autobús Bus Güell incluido desde el metro Alfons X. Haz el recorrido arquitectónico de 50 minutos y para ahí si las piernas son cortas.
- Tarde
- Después de comer y de descansar, ve a la Sagrada Familia con la entrada básica y quédate en una hora. Con menores de 5, mírala por fuera y sigue. Añade las torres solo si todos tienen 6 años o más.
- Pausa
- Vuelve al alojamiento entre las dos visitas. El hueco entre la franja de mañana en el parque y la de tarde en la basílica es la siesta.
Día 3
Ciencia y una subida
- Mañana
- Coge el FGC L7 hasta Av. Tibidabo para llegar a CosmoCaixa a las 10:00. Dedícale de dos a tres horas, incluida la selva inundada y cualquier taller que hayas reservado. La cafetería de dentro abre a las 9:00.
- Tarde
- Cruza la ciudad hasta Paral·lel, sube en el funicular y después en el teleférico hasta la parada del castillo. Deja que los niños corran por los jardines de arriba antes de bajar. Es un salto largo por la ciudad. Si el Tibidabo está abierto ese día, subir allí después de CosmoCaixa es la alternativa más cercana.
- Pausa
- CosmoCaixa tiene aire acondicionado a 21ºC y restaurante, así que comer allí ya cuenta como descanso. Una siesta en el carrito funciona durante el trayecto en metro por la ciudad.